El entrenamiento animal consiste básicamente en instruir a los animales para que desarrollen y repitan ciertas conductas, o eviten otras. Actualmente el entrenamiento se realiza a base de refuerzos positivos (premios que recibe el animal, tras haber respondido o actuado tal y como el entrenador esperaba, como por ejemplo, alimento delicioso, alabanza, atención, ponerlo en contacto con otros ejemplares del sexo opuesto, sacarlo a pasear, darle algún juguete especial para animales, etc.).
El entrenamiento con reforzamiento positivo se logra cuando a partir de un estímulo (una orden o una señal que el entrenador da al animal) existe una respuesta por parte del animal (la conducta que el entrenador desea) que es premiada o reforzada de alguna manera, durante o al finalizar el comportamiento. Esta secuencia repetida, es la que hace posible que la conducta suceda cada vez con mayor frecuencia, hasta que el animal aprende a responder a ese comportamiento, cada vez que se lo pide su entrenador.
¿Entrenamos para un show de animales? ¡NO!
Las razones por las que el Zooleón hace entrenamiento en algunas especies, como la que observas, es para facilitar el manejo a base de confianza y evitar así el estrés durante el mismo, para habituarlos a procedimientos médicos de manera voluntaria, para disminuir el aburrimiento del cautiverio e interactuar con su cuidador, entre otras razones |
|