Desde épocas prehispánicas, muchas especies de aves exóticas han sido amenazadas por la belleza de su plumaje, y es que muchas de estas coloridas plumas, han sido plasmadas en grandes obras de arte. Un vivo ejemplo de ello, son las admirables plumas color esmeralda (pertenecientes al quetzal, ave mexicana, considerada la más hermosa del mundo) que forman el penacho de Moctezuma, vistiendo de gala uno de los museos más importantes de Viena, Austria.
FUENTE: DAVID ROCHA, DEPARTAMENTO EDUCATIVO |
|