El proceso se realiza de forma paulatina y comienza con la entrada del animal en un estado de mayor torpeza. El oso permanece sin alimentarse mientras hiberna, la actividad del aparato digestivo y del riñón son muy bajas, este estado puede durar entre 3 y 5 meses (y hasta 7 meses en los osos que viven en el norte de Alaska). La temperatura del oso permanece más alta (apenas se reduce), aunque la frecuencia cardiaca cae de 45 a 10 latidos por minuto, y el consumo de oxígeno se reduce a la mitad. También conserva funcionales los sentidos de la vista, del oído y del olfato, y en el caso de que se produzcan periodos invernales más cálidos, puede reanimarse y dejar su guarida transitoriamente. El proceso de hibernación se traduce en una pérdida de hasta el 30% de su peso corporal. Por ello, es indispensable el proceso de engorde otoñal para resistir esta etapa. ¡Que tal!
FUENTE: MARGARITA MÉNDEZ,, DEPARTAMENTO EDUCATIVO |
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